7.3.07

A propósito de Lewis Trondheim


Entre el marasmo de cómics y obras que aparecen cada mes, siempre queda alguno pendiente para leer y pueden pasar años hasta que uno se decida a leerlo. Es lo que me ha sucedido con “Mis Circunstancias” de Lewis Trondheim, premio del público a la mejor obra extranjera en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2003, que fue publicada hace casi cinco años por Astiberri. ¿Y quién es este tal Trobdheim? Aunque el nombre no lo deje claro, es francés y ya hemos visto publicados en castellano, también por Astiberri, dos cómics magníficos, “Génesis Apocalípticos” y “Inefables”, pequeñas joyas minimalistas que recomiendo, a parte de la serie de “Lapinot”, con el premiado “Slaloms”, y la serie de “La Mazmorra”, entre otros.

Trondheim es uno de los estandartes de la renovación de la bande dessinée, huyendo de los esquemas de álbum que dominaba una industria en crisis y buscando, sobretodo, la libertad en la publicación, tanto de contenido como de formato y que deribó en la creación de pequeñas editoriales como L’Association, Mosquito o Cornélius.

“Mis Circunstancias” recopila una serie de cómics (Approximante Continuum Comics) que tratan sobre la vida del autor en el período de 1993 a 1994, momento de cambios y aun soportando la carga de sentimientos de culpabilidad, autohumillación y cinismo pero que en el fondo no es nada más que un recorrido aproximado de todo proceso creativo (y vital), con sus dudas y euforias. Como siempre, todos los personajes estan caracterizados en animales (Lewis mismo es un pajarraco malhumorado), una tendencia que el mismo achaca a la influencia de Carl Barks, el dibujante que creó el Tío Gilito y hizo innumerables páginas del pato Donald. Contrariamente a lo que se pueda pensar, cuando llevas leidas unas pocas páginas, ya ni te das cuenta de que son animales.

El cómic es irregular para mi gusto pero siempre aparece un gancho cada pocas páginas y se agradece su lectura, fluida, todo con un aura de libertad creativa con la que uno se empapa. Escenas en las que uno se identifica (adicció a videojuegos, coleccionismo, sensación de que tu vida no es gran cosa, etc) pero sobretodo en esa tendencia que tenemos mas de uno en evadirse en grandes ensoñaciones y fantasias que, si se utilizan bien, pueden darnos grandes alegrias pero que si no, batacazos y ostias sin fin. Todo esto bien aliñado con buenas dosis de humor y gags que no sabes bien bien que hacen ahí..

Por Dios, que más editoriales se arriesguen a traducir todas estas pequeñas joyas…

(originalment publicat a La Palabra del Freak)