27.9.07

Comsat Angels - The Glamour -


Aquesta és la crítica "full version" que he escrit per una revista musical de tirada nacional (o Imperial) que no és pas ni el RockDeLux ni pamflets semblants. En fi, que vaig entendre'ls malament i en canvi d'escriure mil caràcters vaig intentar escriure mil paraules (a les set centes paraules se m'havien acabat les idees). La diferència és bastant apreciable. I com que la feina ja està feta, anem a penjar-la per aquí amb alguns enllaços i fotos. Espero que us agradi (està en castellà i aquesta si que passo de traduïr-la!).

Con el lanzamiento de las reediciones de “My Minds Eye”(1992) y “The Glamour”(1995), el sello Renascent recupera los dos últimos discos que publicaron la banda de Sheffield, The Comsat Angels. A éstos tenemos que añadir la edición del recopilatorio “To Before” que agrupa demos, caras B y rarezas varias de toda su larga trayectoria (que corre del 1978 hasta 1995) . “To Before” es un auténtico trabajo de arqueología y ese es su principal interés a la vez que defecto, ya que varios temas se daban por perdidos y se tuvieron que extraer de bootlegs o otras fuentes poco fiables. Vamos, que algún que otro tema tiene un sonido horrible maquetero, solo recomendable para fans de la banda.

Las reediciones de los discos originales se han remasterizado e incluyen igualmente numerosas mezclas alternativas y otras rarezas (hasta ocho mezclas y cinco cortes no publicados en “The Glamour”), y se nota que han hecho un buen trabajo.

Generalmente, se ha asociado el sonido de The Comsat Angels con grupos como Joy Division, The Cure o The Sound (también reeditados en Renascent) y de influencias claras sobre Interpol o The National. Si quereis una etiqueta, un cajón de sastre como post-punk o hasta de post-grunge, quienquiera que sepa que es eso.

Pero para una banda con tan larga trayectoria se ha de entender que no siempre estuvieron haciendo “ese” estilo. Desde “My Mind's Eye” ya se intuía un cambio de rumbo de la banda o, más bien, una concreción de todas las influencias que iban absorbiendo.
 
Sobretodo se ha de tener en cuenta que “The Glamour”, después de la gira del cual se disgregaron, fue el primer disco sin la formación original, mezclado deprisa y editado aún más, como si intuyeran la cercana separación. No sacaron ningún single, poca o nula distribución y de ahí al olvido, un paso.

A lo largo del primer de los dos cedes de esta reedición, vamos descubriendo que el sonido tiende a ser básicamente el mismo al que nos tenían acostumbrados con esos pasajes atmosféricos y, de golpe, un poco de riffs más rockeros que en otras ocasiones pero igualmente contenidos, todo envuelto por la voz de barítono de Stephen Fellows que me dan a recordar, salvando las distancias, a grupos del tipo Porcupine Tree o Tangerine Dream. Solo hay que oír el principio del disco con el ambiente inquietante “I Hear a New World” seguida de los acordes y el coreo que se mete en la cabeza de “Goddess” y no sé porque me vienen a la cabeza los primeros U2 (con los que compartieron escenarios allà por el año 1981). Eso si, la batería con la reverb más suave y el teclado que prácticamente desaparece.

El problema quizás es el exceso minutaje que provocan que vaya perdiendo la atención por instantes y que los temas vayan saltando sin darme cuenta, sin dolor. Me despierto curiosamente con dos temas largos y etéreos como son “Oblivion” y “The Niala Game”, quizás unos de los mejores momentos del primer disco. Y después el contrapunto con dos temas más animados, “Audrey in Denim” y “Demon Lover”, enganchosas y con esa sensación de haberlas oído ya antes en algún lugar (y no tiene porque ser necesariamente una mala sensación en una reedición).

El segundo disco abre con el primer tema de la edición original, “Psychedelic Dungeon”, para darme cuenta que algo diferente se cuece en esta banda. Sigue la sensación hasta llegar al tema pseudo grunge que da título al álbum, “The Glamour”. Fellows grita pero sin perder nunca el tono, sin desgarrarse. En resumen, más guitarras, menos teclados ambientales y más temas inmediatos, incluso la larga “The Breaker”, pero todo sin desfasarse. Aquí es cuando se nota el porque de la reordenación de todos los temas respecto de la edición original para (se supone) darle mas consistencia al conjunto. Sigue con la misma línea con las inéditas y guitarreras “Evanescent” y “Hyperprism 1” para pararse de golpe y sopetón con “Spaced”, la última de la edición original. Vamos acelerando hacia el final con dos temas un poco prescindibles,“Web of Sound” y “A Song Called Dave”, para acabar con la pequeña joya de “Slayer of The Real”, la cual algunos describen como su mejor tema.

En definitiva, un buen disco de una buena banda que no tuvo demasiada suerte pero quizás algo disperso, demasiado comedido y largo.

1 comentaris:

Kore ha dit...

Muy buena la crítica! además este disco me gusta aun más por el hecho de que(teniendo en cuenta mi gusto)su mejor trabajo, fuese su último disco.

Escuche ya la reedición y he de decir que coincido contigo en que se hace bastante largo, aun así me gusta la idea de la reedición de este disco.

Un Saludo